QUÉ HACEMOS

El entorno actual de investigación clínica, no es un reflejo de la población. Se necesita información de un gran número de pacientes en un entorno real. Se trata de reducir la distancia entre la evidencia clínica y la evidencia práctica.

Ahora tenemos en nuestras manos la tecnología necesaria para poder ir más lejos en la investigación clínica. Healthing Digital Research cambia las reglas de la investigación poniendo el foco en el paciente, utilizando y recogiendo los cientos de datos de salud que estos generan en su día a día a través de sus smartphones. Esto permite dirigimos a una muestra mucho mayor y disponer de muchas más variables, recogidas con precisión.

Este nuevo modelo de investigación se alimenta de 3 fuentes de datos para generar Real World Evidence.

El paciente es la primera fuente de información. A través de una aplicación móvil, introduce los datos basales sobre su patología, tratamientos, estado de salud, calidad de vida, síntomas, etc…

La segunda fuente de datos es el propio dispositivo móvil. En la actualidad en nuestros terminales almacenamos gran cantidad de información relativa a la dieta, estado de salud, ejercicio físico, etc. A medida que se incrementa el uso de wearables como pulseras de actividad, básculas digitales, Smart-glucómetros, se incrementa proporcionalmente la información de salud almacenada en nuestros móviles.

Una de las variables más importantes que obtenemos de sus dispositivos, es la ubicación. Y esta información, nos proporciona la tercera fuente de datos.

Gracias a la geolocalización de los pacientes, podemos cruzar su información de salud, con bases de datos externas como el clima (humedad relativa, calidad del aire, lluvia, radiación solar, nivel de contaminación, zonas con determinados alérgenos, etc).

Gracias a la obtención de grandes volúmenes de datos de la vida real de los pacientes, sobre los que aplicamos algoritmos de bigdata y técnicas de estadística, nos permite detectar patrones y nuevas evidencias clínicas: Real World Evidence.

Este nuevo modelo de investigación clínica, necesita indiscutiblemente la colaboración de los pacientes. Se trata de investigación participativa y para logarlo necesitamos aportar suficiente valor al paciente para que descargue y use la App. Cuanto más valor y seguridad se aporte al paciente, más cantidad de información generará.

Hablamos de empoderar al paciente por medio de una aplicación que le ayude a monitorizar y manejar su enfermedad.

Este nuevo modelo de investigación sitúa al paciente en el centro de la investigación (Patient Centricity), lo empodera (Patient Empowerment) y lo involucra en la investigación (Patient Engagement). Pasa de ser pasivo a ser activo, pasa de ser paciente a ser investigador, a ser el responsable de generar evidencia y aportar información de salud que revertirá en su propio beneficio.

Los médicos investigadores y las distintas sociedades científicas juegan un rol fundamental en este nuevo modelo. Son los responsables de liderar este tipo de investigación clínica. Son aquellos en los que confían su salud los pacientes y con los cuales están dispuestos a compartir su información de salud.